Archivos Mensuales: mayo 2012

Reflexiones en el aniversario del 15M

“[a] real socialist movement can only be born of struggle, of uncompromising affirmation of the faith that is in us. Such a movement infallibly gathers to it every element of rebellion and progress, and in the midst of the storm and stress of struggle solidifies into a real revolutionary force.”
James Connolly.

Un año después, el 15M volvió a llenar las calles con muchísima gente protestando por el estado de las cosas. Una protesta con vocación omnímoda que se enturbia en parte por lo borroso de su propuesta política –un movimiento asambleario sin implantación, construido de arriba abajo, no me parece lo más acertado. Alternativamente, si siguen por este camino terminarán redescubriendo los soviets, que no me parece mal–, y en parte por el torrente de exégesis con el que el mainstream de la CT –Cultura de la Transición– pretende desactivar, o asimilarlo dentro de su marco conceptual.
El esfuerzo de la CT está siendo ímprobo, por cuanto una de las premisas del movimiento es el rechazo frontal a todas las instituciones del “sistema”: sindicatos, partidos políticos, monarquía parlamentaria, etc, etc.

De una manera un tanto pueril, se cuestiona incluso la propia existencia de la ideología, y se cae en lo que Žižek llama enamorarse de la propia protesta, convertirla en una fiesta y renunciar a cualquier objetivo para no ponerla en peligro.

En este punto, volved a la cita de James Connolly que abre el post y replantearos la supuesta y necesaria transversalidad del movimiento –esto de transversal me recuerda ominosamente al otrora vertical–. Para mí la clave está en:
“Such a movement infallibly gathers to it every element of rebellion and progress”.
El 15M defiende no ser ni de derechas, ni de izquierdas, porque para cambiar el sistema necesita dar cabida a todo el mundo. Pero, ¿todo el mundo quiere cambiarlo realmente?

A veces perdemos de vista que Izquierda y Derecha es sólo una metonimia para designar fácilmente conceptos complejos. Una reducción del espacio político a un dilema que ha favorecido el bipartidismo y el estancamiento del sistema.

Si tomamos divisiones más precisas, léase: progresista, conservador, reaccionario, a la manera de John Quiggin, o el autoritario, antiautoritario de Bruce E. Levine, queda claro que la pretensión de dar cabida a todo el mundo es absurda; sólo el progresista y el antiautoritario querrán avanzar sopesando y promoviendo alternativas.
Se podrá argüir que hay que hacer un esfuerzo didáctico para atraer a la gente, para contrarrestar la alienación, pero si no se comienza con una firme definición, e identificación del movimiento, estaremos colaborando con esa alienación.

Quizá es demasiado pronto, quizá la situación de España, no obstante mala, tiene que seguir empeorando antes de que la gente salga del ensimismamiento y alcancemos la masa crítica necesaria para cambiar nuestra sociedad.

10 Pasos para derrotar a la Corporatocracia. Bruce E. Levine

Conservatives and reactionaries. John Quiggin

Slavoj Žižek speaks at Occupy Wall Street: Transcript

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